… en definitiva, en ningún lado.

En compañía de éstos, con ellas…con nadie.

Corriendo día sí día no: día y noche me quedo dormida

Quiero hacer……..sólo quiero no querer hacer.

Otra vez siento el temblor en el suelo de las personas que vibran impacientes por iniciar la cuenta atrás. La cuenta atrás que revisa los “hacer” a los que desecha o corona y etiqueta en el feisbuc, y recoloca los frustrados “querer hacer” al siguiente periodo. Se meten en la mochila como ladrillos. Impacientemente se quieren ir sacando, porque pesan demasiado. Pero no se pueden lanzar en “ningún lado”, con ayuda de “nadie” y  con los brazos dormidos. Y no basta con querer desalojar peso de la mochila.

En fin, se comienza despertando, primero los dedos, luego la mano, luego el brazo…

Me despido agitando el brazo, hasta la próxima.

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